miércoles, 8 de septiembre de 2021

👨‍💻 Estudiando los 11 principios de la propaganda de Göebbels

Joseph Goebbels

Sobre el personaje Göbbels

Göebbels es seguramente uno los personajes más enigmáticos de la historia reciente. En su haber cuenta con una estrecha amistad con el dictador Adolf Hitler, gracias al cual ocupó en los años del régimen nazi el cargo de ministro de Ilustración y Propaganda, de hecho se le considera el gran maestro de la propaganda negra de todos los tiempos. Su aspecto físico peculiar (padecía de una cojera permanente y una estatura muy baja), junto a los ardientes discursos que protagonizaba, son dos de sus características mejor recordadas. No obstante, de él debería resaltarse que era un antisemita convencido, y que fue uno de los escasísimos cargos públicos que reconoció expresamente (con orgullo) el genocidio del pueblo judío.

Su actitud de odio salvaje, condimentada con un muy notable talento para la oratoria y para el arte (sobre todo la literatura), componía una mezcolanza indigesta de la que surgían obras de ensalzamiento sobre la muerte. Uno de los objetivos que persiguió hasta su defunción (un día después de la de Adolf Hitler) consistía en la construcción de una moral alemana basada en los principios del corpus ideológico del régimen nazi, y que precisaba del exterminio de quienes fueran considerados sus enemigos. Todo ello requería, sin duda, un aparato propagandístico sin parangón, que funcionó con absoluta lealtad al Führer, del cual incluso se convirtió en su voz, a tal efecto se recomienda leer eñ siguiente anexo: Para Göbbels, «una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad»

Una de las primeras tareas que desarrolló en su rol político fue censurar a cualquier medio que se opusiera a las ideas de su partido, así como fomentar el arte y la información que se alinearan con él. Tuvo un gran interés por los recursos audiovisuales (cine, música, etc.) en cuanto a herramientas útiles para dispersar su ideario entre la población alemana de aquellos años. Fue un censor y un promotor abnegado al propósito fundamental de construir un país sumido en el belicismo, por lo que una enorme cantidad de carreras artísticas (en todo tipo de disciplinas) nacieron y murieron estando él en el cargo ministerial.

Son dispares las incógnitas que prevalecen en cuanto a su figura. Muchos consideran que no tenía realmente un papel tan importante como político, que no era más que un charlatán que jamás contribuyó a las grandes decisiones de su país o incluso que padecía un trastorno de la personalidad narcisista. Aun con todo, los principios de la propaganda de Göbbels han sobrevivido hasta nuestros días, testigos del horror que aquel período dejó grabado para siempre en la faz de la historia.


Los 11 principios de la propaganda de Goebbels

Göebbels formuló unos principios admirablemente simples que aun hoy tienen vigencia y que "sutilmente" nos los aplican permanentemente sin que apenas nos demos cuenta, lo que da importancia al hecho de conocerlos para poder detectar la manera cómo los políticos manipulan a las masas.Esto es particularmente urgente en estas épocas de manipulación mediática, en medio del panorama amenazante de una América Latina con líderes mesiánicos y vociferantes que abundan como plagas.

Veamos entonces cuáles son estas leyes de la propaganda de Goebbels y el alcance de cada uno. El efecto que este autor perseguía solo se podía alcanzar en el caso de que se cumplieran todos ellos, en una "orquesta sinfónica" de manipulación social perfectamente afinada.



1. Principio de la simplificación y del enemigo único

ENUNCIADO: Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.



Explicando cómo opera este principio:

Este principio se basa en la reducción de toda la complejidad de los distintos enemigos a una realidad muchísimo más discreta, desprovista de diversidad y muy fácilmente identificable. El propósito es infundir a todo lo que se opone a las propias ideas de un rasgo común y sencillo donde se reduzcan sus aristas hasta la misma caricatura. De esta manera, no existiría nunca una batalla contra múltiples antagonistas, sino una guerra en la que solo bregaría un sencillo contendiente: el mal, la brutalidad, la injusticia o la ignorancia.

A través de este proceso se abstraerían todos los matices de los contrincantes, los cuales se concretarían en una idea mucho más sencilla y cargada de la peor connotación imaginable. El enemigo sería por tanto común a todos los que abrazaran tal propaganda, focalizándose su odio contra el concepto primario en el que el rival se encarnara.

Se dice que en alguna ocasión, Goebbels le garantizó a Hitler que no se preocupara, que él se iba a encargar de que la gente pensara como lo pensaba la ideología nazi. Y, de ser cierto, tal es otro matiz de este principio, que apunta hacia la gestación de un pensamiento único, con tal fuerza ideológica, que empuje a las masas hacia las directrices del gobernante, tal como ciertamente ocurrió con la población alemana que siguió a su Führer hasta el final, pese a la causa perdida de la guerra.

A modo de ejemplo, se recomienda comprobar los efectos del sometimiento de las masas a una ideología única, en el enlace que se expone a continuación: El chiste sobre Adolf Hitler que llevó a una alemana a la guillotina en la Segunda Guerra Mundial



2. Principio del método de contagio

ENUNCIADO: Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.



Explicando cómo opera este principio:

Este principio estaría asociado al anterior. Para cumplir con este principio es necesario sumar como un todo a cada competidor o adversario. Y, de esa forma resulta que "todos aquellos que no están conmigo, son el enemigo" Dicho de otra forma: Si no estás conmigo, estás en mi contra.

Acá toma fuerza la generalización y atributos negativos hacia ese grupo o esos grupos en común, opuestos a nuestros intereses. Un ejemplo lo constituye el discurso racista del ex-presidente Trump contra los inmigrantes mejicanos.

Sus objetivos tácticos son sencillos: además de simplificar los hechos, se pretendería dispersar una serie de atributos a todos los sujetos que se acojan a ideas opuestas a las propias. A menudo son adjetivos de contenido negativo, humillante y/o ridiculizante; que se asignarían, sin meditarlo, al opositor. Se trata del paso lógico tras haber diluido la sensación de multiplicidad, mediante el cual se difundirían estereotipos a partir de lo que el aparato de propaganda considerara "no deseable" (todos los judíos son unos ladrones, p.e.).

La fórmula que se utilizaría en este caso sería de una simpleza enorme, y se basaría en un refuerzo de la homogeneidad percibida para el exogrupo (la cual actualmente es considerada como un rasgo común en quienes tienen ideas de tipo xenófobo o supremacista).



3. Principio de la transposición

ENUNCIADO: Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.



Explicando cómo opera este principio:

El objetivo de este principio es echarle la culpa a todos o a otras personas de los errores o problemas, pero nunca, nunca, nunca, a nosotros mismos. Una forma de expresarlo más claramente es: Todos tiene la culpa, menos yo.

La idea es TRANSPORTAR al enemigo (tipificado en el principio anterior) todos los males sociales.

En el momento que somos objeto de una acusación ineludible por algo negativo, se hace entonces imperativo el señalar al enemigo por exactamente el mismo "error" que ha hallado en nuestra manera de proceder, o incluso algún otro peor. Es reforzar la idea de que nuestro enemigo es peor.

En Política puede observarse cuando trascienden casos de malversación o apropiación indebida hasta la opinión pública, los cuales motivan un cruce de reproches en los que se ensalza que: "pues tú también lo hiciste, e incluso peor que yo".

Con esta actitud se persigue generar una distracción que desvíe la atención de la propia figura y que se ubique de nuevo en los demás, manteniendo toda sombra de sospecha fuera de nuestras inmediaciones.



4. Principio de la exageración y de la desfiguración

ENUNCIADO: Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave. Cualquier intento del enemigo es una afrenta desmesurada.



Explicando cómo opera este principio:

Este es el principio de la seguridad. Si hay algún delito o algún problema social, la estrategia es exagerarlo bastante como para atemorizar a la sociedad, para atemorizar al pueblo y culpar al enemigo. Puedo tomar ese delito y convertirlo en miles de delitos más, así logramos mover la opinión pública y culpar al enemigo.

Concretamente, este principio prevé que todo error del otro ha de ser aprovechado de forma inmediata. Para ello se procedería a desdibujar su relevancia y su alcance, de modo que pareciera un suceso mucho más grave o negativo (para los propios intereses) de lo que realmente es.

Se buscaría trazar amenazas en casi cualquier acto que el enemigo llevara a cabo, incluyendo aquellos a los que solo se les pudiera atribuir importancia anecdótica o circunstancial.

En este supuesto no se caricaturizaría a los individuos o grupos, sino a su forma de comportarse, cerrando así el círculo malicioso de la demagogia.



5. Principio de la vulgarización

ENUNCIADO: Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.



Explicando cómo opera este principio:

Este principio propone que las propiedades de los mensajes a comunicar han de adaptarse al nivel de los individuos que van a recibirlo, y en concreto al menos inteligente de todos ellos. A través de tal proceso se eliminarían todos los matices complejos, y se buscaría difundir algo tan "simple" que cualquier ser humano podría llegar a comprender. Esta forma de diseñar los anuncios de propaganda iba dirigida a la masa y no a los que la formaban, aprovechando que los grupos son más fáciles de convencer que los individuos aislados (y que también olvidan más rápido).



6. Principio de la orquestación

ENUNCIADO: La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas.



Explicando cómo opera este principio:

De aquí se deriva la famosísima frase "MUCHAS REPETICIONES HACEN UNA VERDAD" y que también puede expresarse de la forma siguiente:

Así que la doctrina que se enfatiza con este principio estipula que las ideas que se quieren transmitir a la masa han de repetirse de forma continuada, usando distintos prismas y ángulos pero insistiendo en el mismo concepto. Es importante que todo se reduzca a lo más básico posible, de forma que sea casi imposible que se perciba un atisbo de duda o contrariedad en el contenido de lo que se transmite. Esta estrategia es básica, puesto que aumenta las ocasiones en que el mensaje está disponible, lo que incrementa el grado de credibilidad que las personas le atribuyen y su disponibilidad en la conciencia individual. Esto es, lo esencial sería la reiteración del discurso hasta la extenuación misma.



7. Principio de renovación

ENUNCIADO: Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones. Cierre los canales que permitan responder.



Explicando cómo opera este principio:

Este principio alude no al contenido, sino a las formas, y más en particular al ritmo con el que se transmite la información. El propósito sería generar tantas acusaciones que la víctima no dispusiera de margen temporal suficiente para excusarse o demostrar su falsedad , pues en el momento en que intentara liberarse de todo su lastre el discurrir del tiempo le habría relegado a una situación de irrelevancia, o el público ya no tendría interés en lo que tuviera que decir (dado que ya habría una "noticia" nueva en la que regodearse). En definitiva, el propósito es abrumar al rival y sobresaturar al pueblo.



8. Principio de la verosimilitud

ENUNCIADO: Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sonda o de informaciones fragmentarias. No le entregue la información total a los actores del conflicto.



Explicando cómo opera este principio:

Toda información debería estar sustentada por el mayor número de fuentes posible, algo que resultaba muy viable en la Alemania que este Ministro nazi de Propaganda proyectó (puesto que había prohibido cualquier medio que no comulgara con las ideas de su partido). En el mismo principio se contemplaba también la posibilidad de "camuflar" mentiras dentro de una noticia objetivamente cierta , haciendo que estas fueran más fácilmente digeribles para el público diana. La selección interesada de qué detalles reseñar y cuáles omitir/ocultar (lo que se conoce como "fragmentación"), es esencial para esta ley de la manipulación.



9. Principio de la silenciación

ENUNCIADO: Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.



Explicando cómo opera este principio:

Este principio tiene el objetivo de acallar todas las noticias positivas sobre los rivales, usando los medios de comunicación afines a la causa. También se buscaría omitir noticias adversas sobre uno mismo o que desalentaran el ánimo de la población que se pretende manipular. El fin sería sesgar la información de que podrían disponer, e incluso reservar noticias negativas o falsas para el momento en que surjan logros del adversario, contrarrestando sus efectos en el oyente. Para este principio, lo fundamental es el tempo y la tergiversación.



10. Principio de la transfusión

ENUNCIADO: Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas



Explicando cómo opera este principio:

A través de este principio se pretendería hacer uso de la historia de una nación, e incluso de sus mitos populares, para conectarlos de una manera directa con el contrincante a derrocar a través de analogías y equiparaciones. El fin es aprovechar un odio preexistente, cuya raíz se hunde en el acervo cultural y social común, para vertirlo de forma directa sobre quienes se oponen a un régimen. De esta manera ambos se desarrollarían a partir de la misma premisa, y el argumento con el que se pretende atacar aludiría a afectos atávicos transmitidos de una generación a otra.



11. Principio de la unanimidad

ENUNCIADO: Llegar a convencer a mucha gente de que piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad.



Explicando cómo opera este principio:

La pretensión de este principio es hacer creer que las ideas que se desea difundir gozan del consenso de toda la población, de forma que quienes las acojan como propias sintonizarán con la "opinión" que quieren hacer pasar como general. Este principio aspira a aprovechar el conocido fenómeno del conformismo social, al que se atribuye una enorme capacidad para la persuasión, especialmente entre aquellos que desconfían de su propio criterio para guiarse a lo largo de la vida.




Fuentes consultadas.

Enlace No. 1
Los 11 principios de la propaganda de Göbbels



Videos consultados

Video 1.



LECTURA COMPLEMENTARIA:

Enlace No. 1
Discursos de Hitler. PDF



Enlace No. 2
Los niños del Führer: "Tú no piensas como yo, pero tus hijos me pertenecen"



Enlace No. 3
La manipulación del lenguaje con fines ideológicos durante el nazismo PDF



Enlace No. 4
LA PROPAGANDA POLÍTICA GRÁFICA COMO UN ELEMENTO QUE INFLUYE EN LA CONFORMACIÓN DEL NACIONALSOCIALISMO ALEMÁN ENTRE LOS AÑOS DE 1920 A 1940 PDF